UE debe financiar restitución de tierras y retorno de exiliados: abogado de FARC
El asesor visitó esta semana la Eurocámara para participar en una jornada sobre las negociaciones de paz.
El abogado español Enrique Santiago, asesor jurídico de las FARC en la mesa de negociaciones de paz con el Gobierno colombiano, consideró hoy que la Unión Europea debe centrar su apoyo al posconflicto ayudando a financiar los acuerdos sobre restitución de tierras o de retorno de exiliados.
"La UE lo que ahora tiene que hacer es ayudar sobre todo a la implementación de los acuerdos de paz", indicó en un encuentro con la prensa en el Parlamento Europeo Santiago, que asesora a la guerrilla en las conversaciones desde 2014 a propuesta de Noruega, que es país garante en la negociación.
Se refirió en concreto al fondo fiduciario que la UE y sus Estados miembros están creando para apoyar un eventual pacto por la paz entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
"La UE debería garantizar que los recursos que ponga a disposición del posconflicto financien los acuerdos alcanzados", dijo Santiago, que visitó esta semana la Eurocámara para participar en una jornada sobre las negociaciones de paz organizada por la eurodiputada de Izquierda Unida Marina Albiol.
El abogado forma parte de la comisión designada en las negociaciones en agosto pasado para abordar temas relacionados con la justicia, que está compuesta por seis juristas elegidos a partes iguales por cada delegación de paz.
En su opinión, la UE puede jugar un papel destacado para la aplicación de los programas de reforma agraria, que "parten de la recuperación de los siete millones de hectáreas que han sido usurpados violentamente a seis millones de campesinos".
"Va a ser imposible, a pesar de que está acordada, la recuperación de esos siete millones y medio de hectáreas, ya que en ocasiones los usurpadores son grandes grupos económicos que han conseguido títulos jurídicos", algo que no han logrado campesinos que ocupaban las tierras desde varias generaciones atrás, comentó.
Por ello, Santiago subrayó que "va a haber que garantizar tierras equivalentes a las usurpadas a seis millones de campesinos, y eso también requiere una inversión en infraestructuras, para la comercialización, regadío".
El programa de sustitución de cultivos ilícitos, de importancia estratégica, "tampoco puede llevarse adelante si no tiene una financiación", destacó, y precisó que esto es así "no tanto por el dinero que hay que dar a los campesinos, que es la menor parte, sino por la gran inversión en infraestructuras para incorporar a esas regiones a las redes de comunicación del país".
"No es una cuestión menor, Colombia es uno de los mayores productores de hoja de coca del mundo", agregó.
Un problema que se añade a esa reforma, dijo, lo señaló el año pasado el Programa de la ONU para el Desarrollo al alertar de que "el fin del conflicto puede suponer una tremenda agresión medioambiental y a la biodiversidad en Colombia", ya que algunas de las mayores reservas naturales del planeta coinciden con zonas bajo control guerrillero.
"Hay un problema con los posibles proyectos energéticos y agroindustriales que se intenten aplicar" en esas zonas, apuntó, ya que el Ministerio colombiano del Posconflicto "de momento sólo habla de programas e inversión económica extranjera".
Santiago subrayó igualmente que los programas de reparación a los siete millones de víctimas "también cuestan mucho dinero".
"La UE tendría un papel muy importante que cumplir en un programa llamado 'retorno asistido de refugiados y exiliados', que va a incentivar su retorno", agregó, y recordó que hay aproximadamente medio millón de exiliados por el conflicto entre los dos millones de colombianos que viven fuera del país.
El jurista indicó que, para que esas personas quieran volver a Colombia, se les debe "garantizar unas mínimas condiciones de acogida, es decir, un puesto de trabajo, una vivienda digna, educación y salud para la familia".
En opinión de Santiago, "Europa está tremendamente a la zaga de momento en este proceso de negociaciones", y consideró que especialmente "la diplomacia española no ha tenido ningún papel en este proceso de paz, mientras que en los tres anteriores, fallidos, entre el Gobierno y las FARC, España jugó un papel muy de primera línea" como "acompañante, garante".
EFE